Historia de la enfermedad actual
Varón de 17 años acude 10 días tras ser sometido a una amigdalectomía (realizada en el St. Michael's por faringoamigdalitis estreptocócica de repetición) refiriendo un episodio de expectoración de «un par de bocanadas» de sangre que comenzó aproximadamente una hora antes de su llegada. El paciente niega otros antecedentes médicos, no toma ninguna medicación y niega específicamente el consumo de aspirina o AINEs. El murmullo vesicular está conservado de forma bilateral, sin estridor. Inicialmente no presenta dolor abdominal ni náuseas. Sus padres se encuentran actualmente fuera de la ciudad.

Curso en urgencias
Triaje y evaluación inicial
Llegada del paciente con hemoptisis postoperatoria.
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Triaje y evaluación inicial
Llegada del paciente con hemoptisis postoperatoria.
Toma de decisiones clínicas
La hemorragia postamigdalectomía (HPA) puede clasificarse en primaria (< 24 horas) y secundaria (> 24 horas, típicamente de 5 a 10 días del postoperatorio debido al desprendimiento de la escara). Incluso un sangrado menor (sangrado centinela) requiere una evaluación exhaustiva y agresiva, ya que puede progresar rápidamente a una hemorragia masiva. El objetivo inmediato es estabilizar el coágulo, revertir cualquier coagulopatía y conseguir apoyo quirúrgico especializado (ORL) a pie de cama.
Pruebas diagnósticas y hallazgos
- Hemograma completo
- Bioquímica básica
- Estudio de coagulación
- Grupo sanguíneo y pruebas cruzadas
Hallazgos:
- No se visualiza sangrado activo
- Coágulo fibrinoso (escara blanca/marrón oscuro) objetivado en las fosas amigdalinas
Intervenciones
- Ácido tranexámico (TXA) nebulizado
⮑ Evolución y reevaluación
El sangrado ha cesado temporalmente; el coágulo de fibrina es estable. Se instruye al paciente para que realice respiraciones lentas y profundas con el nebulizador. Whitaker se queda monitorizando al paciente y contacta con el servicio de Otorrinolaringología (ORL).
Medios clínicos

Deterioro clínico y hemorragia masiva
Hemorragia oral masiva y repentina tras el desprendimiento del coágulo.
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Deterioro clínico y hemorragia masiva
Hemorragia oral masiva y repentina tras el desprendimiento del coágulo.
Toma de decisiones clínicas
El sangrado centinela ha evolucionado a una hemorragia secundaria masiva. El paciente presenta un riesgo inminente de exanguinación y asfixia por la acumulación de sangre en la vía aérea. Es necesaria una Intubación de Secuencia Rápida (ISR) para aislar la vía aérea, utilizando ketamina como agente de inducción hemodinámicamente estable. La compresión mecánica directa utilizando una torunda montada en una pinza es una medida contemporizadora para contener la hemorragia mientras se prepara el manejo de la vía aérea y la reposición volémica.
Pruebas diagnósticas y hallazgos
Hallazgos:
- Sangrado oral activo y muy abundante
- Taquicardia (120 lpm)
- Hipoxemia (SpO2 90 %)
Intervenciones
- Aspirador de Yankauer
- Compresión directa de la fosa amigdalina mediante pinza portatorundas
- Solicitud de 2 unidades de sangre total (o concentrados de hematíes sin cruzar)
- Canalización de segunda vía venosa periférica de grueso calibre
- Cánula nasal de alto flujo (Optiflow)
- Ketamina 100 mg IV para la inducción
⮑ Evolución y reevaluación
El paciente se está atragantando con su propia sangre, se encuentra taquicárdico e hipoxémico. La sedación surte efecto, desencadenando un escenario de vía aérea difícil extrema.
Medios clínicos

Vía aérea fallida / Preparación para escenario CICO
Imposibilidad de intubación debido al sangrado masivo que oscurece el plano glótico.
Vía aérea fallida / Preparación para escenario CICO
Imposibilidad de intubación debido al sangrado masivo que oscurece el plano glótico.
Toma de decisiones clínicas
Este es un escenario clásico de 'No Intubable, No Oxigenable' (CICO) secundario a una vía aérea masivamente contaminada (soiled airway). La aspiración es insuficiente para despejar el campo visual. Un intento a ciegas con un fiador de Eschmann (bougie), intentando palpar los anillos traqueales, es una técnica de rescate con baja probabilidad de éxito. La Dra. Yolanda Garcia reconoce la necesidad inminente de un abordaje quirúrgico definitivo (cricotiroidotomía) para prevenir la parada cardíaca hipóxica.
Pruebas diagnósticas y hallazgos
- Videolaringoscopia con GlideScope (campo visual completamente oculto por la sangre)
Hallazgos:
- Grado 4 de Cormack-Lehane (no se observa nada más que sangre)
- Desaturación progresiva
Intervenciones
- Intento de intubación a ciegas mediante guía tipo Bougie (Fallido)
- Apertura del set de cricotiroidotomía y desinfección de la cara anterior del cuello
⮑ Evolución y reevaluación
La SpO2 sigue cayendo hasta el 87 %. El paciente se encuentra en riesgo extremo de muerte. Robby prepara el bisturí para realizar una vía aérea quirúrgica.
Intubación retrógrada
Necesidad inminente de cricotiroidotomía debido a una hipoxemia profunda y refractaria.
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Intubación retrógrada
Necesidad inminente de cricotiroidotomía debido a una hipoxemia profunda y refractaria.
Toma de decisiones clínicas
Antes de realizar una incisión con el bisturí para establecer una vía aérea quirúrgica, el Dr. Robby intenta una intubación retrógrada. Esto consiste en introducir una aguja y una guía metálica a través de la membrana cricotiroidea en dirección cefálica (hacia arriba), recuperar la guía por la boca y deslizar (técnica de railroading) el tubo endotraqueal sobre la guía hacia el interior de la tráquea. Permite evitar la morbilidad de una vía aérea quirúrgica abierta en el cuello, a la vez que esquiva la orofaringe, cuya visibilidad está anulada por el sangrado.
Pruebas diagnósticas y hallazgos
Hallazgos:
- Guía metálica recuperada con éxito por la cavidad oral
- Tubo endotraqueal introducido y fijado a 25 cm a nivel de las arcadas dentarias
Intervenciones
- Ventilación temporal con bolsa-válvula-mascarilla (Ambú)
- Intubación retrógrada
- Inflado del neumotaponamiento (cuff)
- Confirmación mediante EtCO2 (la capnometría vira a color amarillo)
⮑ Evolución y reevaluación
Aseguramiento exitoso de la vía aérea. Confirmación de murmullo vesicular bilateral a la auscultación. La SpO2 mejora rápidamente al 90 % y posteriormente al 92 %. El paciente está estabilizado.
Medios clínicos

Cuidados definitivos y transferencia
Vía aérea asegurada, el paciente requiere hemostasia quirúrgica definitiva.
Cuidados definitivos y transferencia
Vía aérea asegurada, el paciente requiere hemostasia quirúrgica definitiva.
Toma de decisiones clínicas
Con la vía aérea asegurada y la hemorragia temporalmente controlada mediante compresión directa con pinza portatorundas, el paciente debe mantenerse bajo sedación profunda para evitar la extubación accidental o el desprendimiento del coágulo. El paciente está listo para ser trasladado de urgencia al Quirófano para la ligadura/cauterización definitiva de los vasos por el cirujano especialista en ORL.
Pruebas diagnósticas y hallazgos
Hallazgos:
- Sangrado controlado con presión mecánica directa
- Paciente hemodinámicamente estable para el traslado
Intervenciones
- Inicio de perfusión continua de propofol
- Inicio de perfusión continua de fentanilo
- Mantenimiento de la compresión directa con una nueva torunda montada
- Traslado al Quirófano
⮑ Evolución y reevaluación
El paciente se mantiene hemodinámicamente estable tras la intubación y es transferido con éxito al equipo de Cirugía Maxilofacial/ORL.
Diagnósticos y disposición
Diagnósticos evolutivos
- [S01E05]Hemorragia secundaria postamigdalectomía (Sangrado centinela)
- [S01E05]Hemorragia masiva de la vía aérea superior / Shock hemorrágico
- [S01E05]Vía aérea fallida (Escenario CICO: No intubable, no oxigenable)
Disposición actual
Ingresado en Quirófano a cargo del Servicio de Cirugía Maxilofacial y Otorrinolaringología (ORL) para hemostasia quirúrgica definitiva.
Análisis del casebook
Contexto del episodio
El caso de Travis sirve como una urgencia médica de alto riesgo y cargada de adrenalina que subraya la enorme imprevisibilidad de complicaciones postoperatorias que, en apariencia, son menores. El caso genera una intensa tensión dramática, obliga al estudiante Whitaker a lidiar con una crisis fulminante y permite al Dr. Robby demostrar unas excepcionales habilidades en el manejo de la vía aérea para salvar la vida del paciente; logrando con ello evitar que la Dra. Garcia tenga que recurrir a una vía aérea quirúrgica mucho más cruenta. Asimismo, pone de manifiesto el grave problema sistémico que supone la reticencia de los servicios quirúrgicos (ORL) a la hora de valorar las urgencias de pacientes cuyas intervenciones originales se realizaron en otros hospitales.
Revisión del médico adjunto
Precisión médica
La progresión fisiopatológica del cuadro clínico es sumamente rigurosa desde el punto de vista médico. Las hemorragias secundarias postamigdalectomía son muy habituales entre los días 5 y 10, coincidiendo con el momento fisiológico en el que se desprende la escara de fibrina. Un «sangrado centinela» (manifestado como escupir un par de bocanadas de sangre) es un signo de alarma inequívoco de que se avecina una hemorragia arterial masiva y potencialmente mortal. El tratamiento inicial administrando TXA nebulizado es una medida contemporizadora moderna, muy extendida y avalada por la evidencia actual. La recreación en el box de reanimación de una vía aérea inundada de sangre que desemboca en un temido escenario CICO (No intubable, no oxigenable) resulta altamente realista. Si bien la intubación retrógrada es una técnica descrita y factible en la vida real, su uso es sumamente excepcional en los servicios de urgencias modernos, que suelen recurrir a la técnica SALAD (Laringoscopia asistida por aspiración y descontaminación de la vía aérea) o decantarse de forma más directa por una cricotiroidotomía mediante la técnica de bisturí-dedo-bougie.
Complicaciones y errores
- Intubación retrógrada frente a técnica SALAD: Aunque el Dr. Robby llevó a cabo la intubación retrógrada con éxito, los algoritmos contemporáneos de la Medicina de Urgencias y Emergencias priorizan de forma muy clara la técnica SALAD ante vías aéreas que sufren una contaminación masiva de fluidos. El método SALAD emplea una cánula de aspiración rígida continua de gran calibre (frecuentemente introducida en el esófago para drenarlo constantemente) a fin de despejar el campo visual durante la laringoscopia convencional. Dado que la intubación retrógrada requiere demasiado tiempo y es muy compleja técnicamente, ha caído en desuso frente al paciente crítico que se desatura o colapsa rápidamente. En la práctica clínica real, si el SALAD fracasa a la hora de asegurar una vía aérea que presenta un sangrado masivo activo, el personal médico suele pasar de inmediato a realizar una cricotiroidotomía quirúrgica de emergencia con técnica bisturí-dedo-bougie, sin detenerse a intentar canalizar una vía retrógrada.
Perlas clínicas
Sangrado centinela («Herald bleed»): se define como un episodio de sangrado leve y precoz que actúa como señal de advertencia ante la inminencia de una gran hemorragia arterial. En pacientes postamigdalectomizados, este fenómeno se produce clásicamente a los 5-10 días de la operación debido a que la escara protectora de fibrina cae y deja al descubierto lechos vasculares extremadamente frágiles. El Dr. Robby demostró pericia al interpretar que la hemoptisis del paciente, en apariencia muy leve (apenas unas bocanadas), indicaba en realidad la gran inestabilidad de la escara; este fue el motivo preciso por el cual mantuvo una elevada sospecha clínica y anticipó que la situación podía «torcerse muy deprisa» justo antes de que irrumpiera la propia hemorragia catastrófica.
Nunca se debe dar el alta médica directa en Urgencias a un cuadro de «sangrado centinela» postamigdalectomía. Aunque la hemorragia haya cesado por completo a su llegada al servicio de urgencias, es preceptivo que estos pacientes sean valorados por el especialista en ORL, dado que cualquier pequeño coágulo puede saltar, provocando una hemorragia arterial exanguinante en pocos minutos.
El uso de Ácido tranexámico (TXA, Amchafibrin) nebulizado es un magnífico agente coadyuvante no invasivo, muy útil para contemporizar y detener el sangrado faríngeo y oral mientras se consiguen movilizar los medios para el cuidado quirúrgico definitivo.
Ante hemorragias digestivas altas u ORL de carácter masivo, el clínico debe estar siempre prevenido para enfrentarse a una Vía Aérea Difícil (VAD). Es de vital importancia disponer de un sistema doble de aspiración rígida de gran diámetro (Duanto/Yankauer), estar preparado mental y materialmente para emplear la técnica SALAD, y tener el kit para la vía aérea quirúrgica (cricotiroidotomía) abierto e inmediatamente a mano, incluso antes de proceder a administrar la medicación de inducción anestésica.
La intubación retrógrada constituye una técnica de rescate de la vía aérea muy poco frecuente, pero vital para aquellos casos en los que resulta materialmente imposible visualizar las cuerdas vocales o la glotis por vía anterógrada; como suele ocurrir ante una vía aérea masivamente contaminada (p. ej., hemorragia masiva, hematemesis, vómito profuso) o en casos de distorsión anatómica maxilofacial severa. Mediante el paso ascendente de una guía a través de la membrana cricotiroidea y su posterior recogida tirando de ella por la boca, los facultativos pueden deslizar el tubo endotraqueal de forma teledirigida hacia la luz traqueal (técnica de railroading), logrando así aislar y asegurar la vía aérea y eludiendo las potenciales secuelas o comorbilidades que acarrea realizar una cricotiroidotomía quirúrgica formal en la cara anterior del cuello.
Casos similares de la serie
Navegación del expediente
Travis Johnson
MCExpectoración con sangre 10 días tras amigdalectomía


